"La vida son las cosas que nos pasan mientras programamos otras" J.Lennon

lunes, 1 de diciembre de 2014

TIEMPO ARGENTINO

Entrevista en Tiempo Argentino

http://tiempo.infonews.com/nota/139088/hacer-cine-es-vivenciar-es-sentir

01 de Diciembre de 2014
MÓNICA NIZZARDO, DOCENTE

"Hacer cine es vivenciar, es sentir"




Foto: mariano espinosa
El entusiasmo por el que muchos conocieron a Mónica Nizzardo, la mujer que hace ocho años fundó la ONG Salvemos al fútbol y se hizo conocida por su lucha contra la violencia en las canchas, no sólo la define en su amor al deporte de la pelota a gajos. También lo hace en su trabajo como profesora de Música y Teatro en la Escuela de Cerámica Fernando Arranz, donde hace tres años comenzó un Taller de Producción Audiovisual que propone al cine como una herramienta pedagógica. Bianca, un cortometraje realizado por sus alumnos de 4º año 1ª división que tematiza la trata de personas, fue el fruto de este año de trabajo y llegó con premio: participó la semana pasada del VII Festival Internacional de Cortometrajes Escolares y Juveniles que se realiza en Lima, Perú.
–¿Cómo surgió la idea de valerse del cine para enriquecer los métodos de educación tradicional?
–Uno siempre busca incentivos, porque el desgano es continuo en los chicos y hay que tratar de encontrar otras formas para explicar las mismas cosas. En vez de contar la historia de Sarmiento, ¿por qué no ser Sarmiento? Siempre teatralicé mucho la Historia y, si bien en el '98 me compré una cámara para filmar los ensayos de teatro en la escuela, cuando aparecieron las computadoras de Conectar Igualdad fue más firme la intención de buscar nuevas estrategias de enseñanza-aprendizaje. Hacer cine, en ese sentido, es muy atractivo y permite que los conocimientos se afiancen más porque se trata de vivenciar, de poner el cuerpo y sentir.
–¿En ese sentido te interesa como herramienta pedagógica?
–Sí, porque te permite conocer lugares físicos, sociales e históricos y mantiene nuestra atención a través de una historia que nos emociona porque creemos que es verdad. Hace poco, a los chicos de tercer año les pasé un documental que relacionaba la Historia Argentina con la música y aprendieron que los Beatles tuvieron que suspender su gira a Estados Unidos por la muerte de Kennedy. Si no hubiera sido por eso, ellos no lo hubieran relacionado, porque Kennedy es algo que estudiaron en Historia y los Beatles, para ellos, son otra cosa. El cine te permite, de una manera amena, unir todo.
–¿Cuál es la idea del Taller?
–La propuesta es hacer del cine una materia y que los propios alumnos agarren la cámara para mostrar cómo ven la realidad que viven o investigan. La idea es que sean protagonistas de sus historias: es mucho mejor que hagan una investigación sobre la trata de personas y que, en vez de entregarla en un trabajo práctico, realicen un corto y hasta tengan la oportunidad de mostrarlo en algún festival internacional. Otro aprendizaje interesante es la experiencia del trabajo colaborativo: tratamos de cumplir con todos los roles que participan de la realización en cine y mi idea es mostrarles que el trabajo en conjunto es fundamental. Podemos tener el maquillaje, las luces, los actores, las cámaras, pero si nos falta el sonido, no va a salir bien… Reproducir eso les da a los chicos códigos de trabajo y de compromiso.
–También es otra manera de valorar sus capacidades…
–La verdad es que me cansé de ver que los chicos aparecen en los medios de comunicación sólo cuando hay violencia o toman una escuela. ¿No pueden aparecer como protagonistas de historias de superación? Somos una escuela pública y el año pasado también estuvimos en el Festival: los chicos firmaron autógrafos y fuimos el único colegio del país que participó. Me parece fundamental mostrar que también pasan otras cosas en las escuelas.
Aunque desde el Festival les proporcionaron la estadía, el pasaje y los gastos del viaje tuvieron que afrontarlos los alumnos y, de este modo, junto a Nizzardo y la vicedirectora de la escuela, sólo viajaron dos de los 16 chicos que trabajaron en el corto. Y aunque para la impulsora de este proyecto las expectativas están en el intercambio cultural que prometen las actividades en Perú, este fin de año la encuentra nuevamente cerca del deporte. Después de alejarse de Salvemos al Fútbol a finales de 2012 –"desgastada por la falta de voluntad política"–, decidió volver a su club más querido.
–¿Cómo fue tu regreso al mundo del fútbol?
–Lo extrañaba y decidí volver a los orígenes: a Atlanta. Estoy militando como vicepresidenta de la agrupación opositora Bohemios de Primera porque no concuerdo con la actual comisión directiva: Atlanta nació con Boca y River y no puedo verlo en la tercera categoría del fútbol argentino.  «

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